Yo no soy tuya, ni de nadie,
pero tus besos me saben a miel y a da?o.
Dices que me olvidas, que ya no me extra?as,
pero en mi cama dejas tu olor y tu enga?o.
Te hago chantaje con lo que no me das,
y me lo pagas con ganas de más.
No me llames si al final
vas a volver a mentirme otra vez.