Yo perreo sola, en la niebla roja bailando,
diez pasos de sangre marcando el compás.
No hay manos que me opriman, solo el eco de fusiles
que ritman mi cadera cuando giro sin piedad.
La luna es mi testigo, la tierra mi reguetón:
cada salto un desfile de sue?os no cumplidos.
Bandera en la cintura, flor en la metralleta,
perreo sola, guerra y deseo se besan en la hamaca.