《El Pozo Amargo》
Cae la noche en mi pecho hundido,
bebo de ti el veneno dormido.
Tu nombre es eco, es pozo, es abismo,
donde naufragan mis días de cristal roto.
Besé tu sombra en la orilla desierta,
sabía a sal, sabía a guerra.
Aún tiemblo, aún espero,
aún busco tu luz en el fondo del invierno.
El pozo amargo, el pozo profundo,
donde el amor se vuelve segundo.
Caigo, caigo sin fin,
llamándote en silencio,
en silencio, sin fin.