Te propongo esta noche
dejar que el tiempo se derrita en tus labios,
que la luna olvide su nombre
y se pierda entre tu risa y mi aliento.
Te propongo esta noche
no decirnos nada que no sea piel,
que el silencio apague las dudas
y la guitarra invente un cielo
donde quepamos los dos de pie.
Si amaneces en mis brazos,
firmamos la paz con un beso
y le juramos al día
que no va a ser como el ayer.